Florentina Leiva Hernandez
- Aug 18
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2 de enero de 1952 – 14 de agosto de 2026
Con profundo pesar y con la esperanza que nos brinda la fe, la familia de Florentina Leiva Hernández anuncia su fallecimiento. Florentina fue llamada a la Casa del Padre el 14 de agosto de 2026, rodeada del amor de su familia en Broadlawns Medical Center, en Des Moines, Iowa.
Florentina nació el 2 de enero de 1952 en San Vicente, El Salvador. A lo largo de su vida fue una mujer admirable, humilde y sencilla, cuya fortaleza y perseverancia dejaron una huella profunda en todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerla.
Fue una mujer muy trabajadora y de fe inquebrantable. Con esfuerzo, determinación y confianza en Dios, Florentina siempre luchó por alcanzar sus metas y logró cumplir sus sueños. Su vida fue testimonio de perseverancia, sencillez y amor.
Por encima de todo, Florentina amaba profundamente a su familia. Sentía un cariño muy especial por sus nietos y encontraba gran alegría al compartir momentos con ellos. Su amor, sus enseñanzas y su ejemplo permanecerán por siempre en el corazón de sus hijos, nietos, bisnietos y demás seres queridos.
Florentina deja para honrar y mantener viva su memoria a sus cuatro hijos: Rosa Cándida; Ana Silvia y su esposo, Humberto Albino; Miguel y su esposa, Patricia; y Lisseth y su esposo, David. También le sobreviven sus 12 nietos, 4 bisnietos, 2 hermanos y 1 hermana, además de familiares y seres queridos que la recordarán siempre con profundo amor.
La precedieron en la muerte su querido esposo, José Ricardo Carranza, así como sus padres y sus abuelos.
Servicios funerarios
El velorio se llevará a cabo el sábado 22 de agosto de 2026, de 4:00 p. m. a 8:00 p. m., en:
Merle Hay Funeral Home 4400 Merle Hay Rd.Des Moines, Iowa 50310
El servicio religioso se celebrará el lunes 24 de agosto de 2026 a las 11:00 a. m., seguido de la sepultura a las 12:00 p. m. en:
Chapel Hill Cemetery4400 Merle Hay Rd.Des Moines, Iowa 50310
La familia agradece profundamente las oraciones, muestras de cariño y palabras de consuelo recibidas durante este difícil momento.
La vida de Florentina será recordada por su fortaleza, su humildad, su amor por la familia y, especialmente, por la fe que la acompañó durante toda su vida. Aunque su ausencia deja un profundo vacío, su familia encuentra consuelo en la esperanza de que ahora descansa en los brazos del Señor.
“Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos o que muramos, del Señor somos.” Romanos 14:8


